Proyecto Arce


Proyecto Arce

Proyecto Arce
“La metodología de la estimulación sensorial en la práctica educativa en los centros de Educación Especial” desarrollado en los cursos 2009-2010 y 2010-2011 junto a los CPEE “María Soriano” de Madrid y “Gloria Fuertes” de Andorra Teruel

CONCLUSIONES DEL PROYECTO
“LA METODOLOGÍA DE LA ESTIMULACIÓN SENSORIAL EN LA PRÁCTICA EDUCATIVA EN LOS CENTROS DE EDUCACIÓN ESPECIAL”

Introducción: La importancia de la estimulación multisensorial en las personas con discapacidad intelectual

Las sensaciones constituyen la fuente principal de nuestros conocimientos tanto sobre el mundo exterior como sobre nuestro propio organismo y le dan al ser humano la posibilidad de orientarse en su propio cuerpo y en el mundo circundante. Una correcta integración de las sensaciones que nos llegan es fundamental para percibir, aprender y desarrollar conductas sociales adecuadas. Las personas con discapacidad intelectual presentan, en general, dificultades en la capacidad de integrar los diferentes estímulos sensoriales y por tanto en la emisión de respuestas adaptadas, tales como la sonrisa, la risa, las vocalizaciones, la fijación de la mirada, etc. El control de la atmósfera estimular y la adecuada intervención educativa contribuyen a que la persona mejore su comportamiento tónico-emocional y logre adecuadas interacciones con el entorno humano.

Creencias erróneas que influyen en la forma de enfocar la estimulación.
• Primera creencia: Nacemos con un número limitado de neuronas y ya a partir de aquí comienzan a morir, por lo que en el caso de lesiones cerebrales es muy limitado lo que se puede llegar a aprender.

Evidencia: Después del nacimiento y durante toda la edad adulta, se desarrollan neuronas a partir de dos zonas del cerebro, el rinencéfalo y el hipocampo, estructuras relacionadas con el aprendizaje; estas neuronas son capaces de “aprender” si se proporciona la oportunidad estimular repetida oportuna.
• Segunda creencia: La plasticidad cerebral sólo se produce durante los primeros años de vida, y después es muy difícil que se pueda instaurar un aprendizaje fundamental.

Evidencia: La plasticidad cerebral es un fenómeno que se mantiene durante toda la vida como demuestra la recuperación de lesiones en personas con trastornos adquiridos y la posibilidad de aprendizaje. Si bien es cierto que esta plasticidad es menor conforme aumenta la edad, puede darse incluso en personas ancianas o con trastornos de aprendizaje mayores.
• Tercera creencia: Después de un trastorno neurológico adquirido es inútil trabajar después de pasada la infancia, o en el caso de jóvenes adultos, después de pasados los 6 primeros meses desde el accidente..

Evidencia: si bien es fundamental la intervención desde los primeros momentos, incluso en personas con un nivel bajo de conciencia, se puede producir aprendizaje (plasticidad) después de mucho tiempo, aunque con menor efectividad.
• Cuarta creencia: La posibilidad de estimulación es ilimitada, cuando más se estimule el cerebro más se desarrollará.

Evidencia: Los sistemas sensoriales tienen, en distintos niveles de procesamiento, mecanismos de filtro para evitar la sobreestimulación, de tal forma que aunque aumente la magnitud del estímulo, no se producirá un mayor procesamiento. Esto es especialmente importante en el caso de problemas en la inhibición de entradas sensoriales en personas con déficit en procesos cerebrales, en los que la estimulación no controlada puede provocar ataques epilépticos o experiencias aversivas.
• Quinta creencia: la estimulación de muchos canales al mismo tiempo facilita la integración sensorial.

Evidencia: el sistema nervioso tiene unos procesos de tipo secuencial y simultáneo de la información a diferentes niveles, que si no se respetan pueden producir un “ruido” sensorial desagradable para la persona, e incluso perjudicial para su aprendizaje.
• Sexta creencia: El objetivo de la estimulacion sensorial es mejorar la entrada y procesamiento de la información.

Evidencia: Los sistemas sensoriales son subsidiarios de los sistemas de respuesta de conductas reflejas y comportamientos dirigidos a una meta funcional. Así, el objetivo último de la estimulación es que la persona responda de una forma más adaptada al ambiente.

Contexto de la elaboración de la Guía

La Guía que presentamos nace del trabajo conjunto dentro de un Proyecto ARCE de los Centros Educativos: el Colegio de Educación Especial Andrés Muñoz de Pamplona, el Colegio de Educación Especial María Soriano de Madrid y el Colegio de Educación Especial Gloria Fuertes de Andorra (Teruel) que ha ejercido la función de coordinador. Los tres centros escolarizan población similar y disponen de parecidas aulas multisensoriales y de relajación. Estas aulas cuentan con un especial tratamiento de la luz y el sonido y con un equipamiento y materiales específicos, que ayudan al reencuentro con sensaciones primitivas, holísticas, intensas, de alto contenido emocional que generan respuestas adaptadas. Entre estos materiales tienen cabida la cama de agua musical, las columnas de burbujas, el haz de fibras luminosas, la colchoneta de vibromasaje, el panel táctil y el de luz y sonido, la luz ultravioleta, la bola de espejos, el proyector de aceites, el panel luminoso colgante, la tarima de sonido y vibración y la piscina de bolas.
Esta guía es el producto del trabajo experimental desarrollado durante dos cursos en este Proyecto ARCE titulado “La metodología de estimulación sensorial en la práctica educativa en los centros de educación especial.” Con ella pretendemos ayudar y orientar a los profesionales que se inician en el trabajo de la estimulación multisensorial.

Elementos a tener en cuanta en un programa de buenas prácticas

1. Ideas preliminares sobre la estimulación en el ámbito educativo.

a. La estimulación de los sentidos se encuentra en cualquier ámbito y actividad de la vida diaria.

b. La educación es una forma sistemática de proporcionar estímulos (conocimientos y situaciones) para el aprendizaje y la adaptación de los alumnos y alumnas a las exigencias que los distintos contextos les demanden.

c. La educación del alumnado con alteraciones en su desarrollo requiere de una sistematización mayor en cuanto a:
• la cantidad y cualidad de los estímulos que se le proporcionan,
• las estrategias para el aprendizaje de respuestas adaptativas a los contextos de acuerdo a sus necesidades y,
• el seguimiento sistemático de dichos aprendizajes.

d. La estimulación es inherente a la educación del alumnado con discapacidad y se realiza en todos los contextos educativos.

e. La programación de la respuesta educativa, incluyendo formas especiales de estimulación y aprendizajes de conductas, debe hacerse independientemente del contexto en el que se trabajará.

f. Determinadas necesidades educativas requieren por su complejidad la utilización de material específico en situaciones de control estimular, y para ello se diseñan aulas que cumplen con estos requisitos.

g. La programación de la estimulación, tanto en el aula de referencia, como en el aula de estimulación y los otros contextos de aprendizaje, deberá hacerse a partir de las características y necesidades individuales.

h. Las actividades, materiales y aparatos de estimulación se ajustarán a las necesidades educativas del alumno/a y no al contrario. Esto requiere el seguimiento y probable rediseño tanto de actividades como de materiales de intervención.

i. La determinación de cuáles son las necesidades de estimulación concretas únicamente puede hacerse a partir de una evaluación, tanto más específica cuanto más discapacidad presente.

2. Valoración sensorial
a. Importancia de realizar una valoración sensorial previa

Conviene llevar a cabo una valoración sensorial para intentar determinar qué estimulaciones son más relevantes para el alumno/a y cómo se obtienen mejores respuestas adaptadas.
b. Contenidos evaluación: canales sensoriales

Los canales sensoriales que evaluamos son los siguientes: visual, auditivo, propioceptivo, táctil, olfativo-gustativo, vestibular y vibratorio.
c. Procedimientos

Se utilizan procedimientos de evaluación para cada uno de los canales sensoriales .Se concretan en una ficha que contiene una tabla específica para cada uno de ellos y que se acompaña de un protocolo de actuación para determinar exactamente cómo se tiene que proceder. Esta ficha titulada “Procedimientos para la valoración sensorial en personas con pluridiscapacidad” forma parte de la memoria final del actual Proyecto ARCE. Esta evaluación se lleva a cabo de manera individual para cada alumno/a, en el marco del aula multisensorial, por dos personas, una de ellas realiza las maniobras y la otra anota los resultados. El registro de los mismos es muy complejo, dado el abanico de respuestas que se producen en el alumnado.
d. Implicaciones educativas

Una vez realizada la valoración, es necesario realizar la programación de la intervención en el aula, la cual se ajustará a los niveles de funcionamiento sensorial del alumno y recogerá formas de obtener respuestas.

La valoración sensorial comporta una serie de sugerencias para el trabajo con los distintos sensorios por parte de otros profesionales del Centro: tutores/as y especialistas. Al mismo tiempo, el informe alude a la posibilidad de utilizar de una manera más eficaz unos estímulos que otros para cada caso.

3. Intervención educativa

La intervención educativa comporta la definición de los objetivos concretos para el aula multisensorial y la conveniencia de que estos objetivos sean medibles y cuantificables al final del período de estimulación. Es conveniente que en los centros con alumnado gravemente afectado se incluya en el Proyecyo Curricular de Centro un área que desarrolle estos objetivos.

En general, los candidatos para el trabajo de estimulación multisensorial son los alumnos y alumnas con mayor grado de discapacidad (pluridiscapacidad, trastornos del espectro autista de baja competencia, alumnado con graves trastornos de la conducta, alumnado con graves discapacidades), por lo que conviene que la ubicación del aula se encuentre cerca de las tutorías donde ese alumnado permanece más tiempo.

La metodología de intervención educativa resulta esencial para alcanzar los objetivos planteados. Esta metodología recoge los siguiente criterios metodológicos:
o anticipación (mediante objeto, foto o pictograma);
o elección del lugar e intensidad de la iluminación para el ritual de inicio, dentro del aula multisensorial;
o registro psicofisiológico con ayuda del aparataje adecuado;
o aplicación de los tres principios básicos: simetría, contraste y ritmo en las diferentes estimulaciones a realizar a través de los aparatos utilizados;
o uso de un solo aparato, o a lo sumo dos, en cada una de las sesiones;
o respetar el tiempo de latencia del alumnado, el tiempo de reposo entre estímulo y estímulo depende de la respuesta del alumno, aproximadamente 30 segundos;
o favorecer la interacción personal (relación entre dos personas en las que ambas aprender y perciben);
o activar o relajar según la necesidad del alumnado;
o finalizar la sesión con el ritual final.

La evaluación ha de realizarse a través de una ficha de Valoración Individual de la Sesión en el Aula Multisensorial y ha de incluir tres apartados fundamentales.
• El primero debería ser un “Protocolo para respuestas por aparatos” y contiene las siguientes categorías: expresiones emocionales; fijaciones visuales; lenguajes; movimientos voluntarios; interacciones; y respiración. Cada categoría se subdivide en distintas acciones.
• El segundo un “Protocolo para respuestas por conductas” que utilice los siguientes elementos: bienestar emocional; conductas adaptadas; grado de relajación; control de movimientos estereotipados; nivel atencional; nivel de comunicación y nivel de motivación.
• El tercero denominado “Protocolo para respuestas psicofisiológicas” ha de abarcar diferentes parámetros como: tasa cardiaca; nivel de oxígeno; frecuencia respiratoria; e incluso en los casos en que esté disponible, la respuesta de la conductancia de la piel y el electroencefalograma.

Las fichas han de cumplimentarse de una manera sencilla al acabar cada una de las sesiones. Recomendamos que los datos se introduzcan en una aplicación informática#.

Los resultados de nuestro trabajo de investigación indican, en general, que se producen mejoras en la mayoría de las conductas, especialmente en el bienestar emocional y el grado de relajación; que disminuye la tasa cardiaca; que el colchón de agua constituye un elemento esencial para el trabajo en parálisis cerebral; que descienden los movimientos estereotipados; que en el alumnado de espectro autista los estímulos visuales les ayudan a centrar la atención y a relajarse; que hay sujetos que responden al estímulo aunque no emitan respuestas observables; y que el aula se conforma como un entorno enriquecido.

En la medida de lo posible, es conveniente generalizar este tipo de estimulaciones y su metodología a otros contextos del centro (aulas tutoriales, espacios de recreo,…).

4. Respecto a la utilización de registros psicofisiológicos.

Como resultado del estudio realizado y de la experiencia de los profesionales que intervienen con alumnado con discapacidades múltiples, se llega a la conclusión de que estas personas tienen dificultades importantes para expresar conductas observables como manifestación del aprendizaje.

Recomendamos por tanto el uso de medidas de registro fisiológico que informen del efecto que la estimulación está teniendo más allá de las conductas que podamos observar. La medida de la frecuencia cardiaca y la respiración es accesible a todos los profesionales y no requiere ningún aparataje más allá de un reloj.

No obstante, en la medida de lo posible, deberián utilizarse medidas como la saturación de oxígeno, a través de un pulsioximetro, asi como de la conductancia de la piel con un aparato sencillo de registro, ya sea conectado a un ordenador, o simplemente que proporcione un sonido identificable del nivel de activación de la persona.

Estos registros han de ser realizados siempre por profesionales entrenados y correlacionando dichas medidas con la observación conductual.

5. Responsable del aula de estimulación: perfil y funciones

Consideramos muy importante que en el Centro exista un responsable del aula de estimulación (quizás el profesional con más dedicación horaria de trabajo en el aula) que tenga, entre otras, las siguientes funciones:
• mantener los equipos en condiciones adecuadas,
• pedir o suministrar los materiales necesarios,
• mantener un nexo de unión con el Equipo Directivo del Centro,
• velar para que se cumplan los horarios de utilización de este espacio, etc.
• elaboración de material complementario que el profesorado solicite (carteles, indicadores, selección músical, picto, fotos, objetos anticipadores,…).

6. Coordinación

La figura del coordinador/a del Centro es diferente de la del responsable del aula, aunque en determinadas circunstancias, pudiera recaer en el mismo profesional. El coordinador/a se encargaría, sobre todo, de lo siguiente:
• organizar cursos de formación interna, sobre el uso del aula y de otros materiales de estimulación,
• explicar pormenorizadamente cómo se deben rellenar los diferentes registros,
• informar sobre el programa de registro de datos al resto de profesionales,
• recopilar todas las fichas rellenadas por los diferentes profesionales,
• introducir todos los datos en el programa de registro,
• llevar a cabo reuniones informativas y de debate con los profesionales implicados,
• obtener la información y las gráficas pertinentes cuando se le soliciten por cualquier profesional,
• coordinar la Comisión de Estimulación Multisensorial, en el caso de que exista, la cual estaría formada por los profesionales que trabajan más directamente en la estimulación multisensorial (profesores de aula de estimulación multisensorial, psicomotricistas, fisioterapeuitas, etc.).

En este caso corresponderían estas funciones:
o dirigir las sesiones, establecer el orden del día, levantar actas,…
o proporcinar materiales de formación, bibliografía, páginas de internet,…
o consensuar decisiones sobre posibles usuarios del aula siguiendo criterios elaborados por la propia comisión.

7. Formación

Conviene que los profesionales que intervengan en este aula se familiaricen con los protocolos de evaluación y con la metodología de intervención educativa que se exponen en esta Guía.

Se recomienda realizar cursos de formación interna para proporcionar el conocimiento necesario de los profesionales que se incorporan a los centros en el uso del aula multisensorial y de relajación, así como de otros materiales de estimulación.

Los contenidos de la formación deben contar al menos con los siguientes módulos:

I. Principios generales.
o Funcionamiento de los sistemas sensoriales y perceptivos (auditivo, visual, táctil, propioceptivo, vestibular, olfativo, gustativo).
o Mecanismos de plasticidad y aprendizaje a partir de la estimulación (potenciación e inhibición a largo plazo).
o Características estimulares de las personas con discapacidad por alteraciones neurocognitivas.

II. Evaluación multisensorial.
o Análisis del procesamiento sensorial en diferentes niveles (sensorialidad, percepción, integracion multisensorial).
o Análisis de los sistemas atencionales (activación o arousal, atención selectiva, atención sostenida, cambio de foco atencional).
o Análisis de la interacción con objetos y personas (pautas interactivas básicas, sintonía emocional y triangulación).
o Procedimientos de evaluación: observación, entrevistas a personas allegadas, utilización de cuestionarios y registros, utilización de aparatos e instrumentos de medidas psicofisiológicas.

III. Intervención multisensorial
o Objetivos de la estimulación dentro de la propuesta educativa.
o Los diferentes enfoques metodológicos en la estimulación.
o Diseño de actividades y contextos de intervención.
o La intervención en el aula de estimulación.
o Metodología especifica.
o Características que ha de tener el aula de estimulación.
o Descripción y funciones de los aparatos fundamentales del aula de estimulación.
o Diseño de materiales para la estimulación
o Especificación de los indicadores de calidad de la intervención en estimulación.

IV. Valoración y seguimiento
o Valoración del impacto de la estimulación en las competencias básicas del alumnado.
o Valoración del impacto en la metodología común de intervención en el centro.
o Valoración de la coordinación entre los diferentes profesionales y las familias.
o Rediseño de los procesos de intervención multisensorial a partir de los resultados anteriores.

Conclusiones

Consideramos que la intervención en Estimulación Multisensorial produce un incremento del nivel de competencia en el alumnado escolarizado en Centros de Educación Especial. En el caso particular del alumnado gravemente afectado se observa un beneficio en todos los aparatos habituales de estas aulas.

En cuanto a la evaluación, a pesar del elevado tiempo que requiere en los alumnos más afectados, se constata que los procedimientos utilizados son adecuados para obtener información pormenorizada del nivel de funcionamiento sensorial.

Por lo que se refiere a la metodología utilizada resulta adecuada para incrementar los niveles de interacción, relajación y disposición a dar respuestas más adaptativas.

Del trabajo realizado en la elaboración de esta Guía se desprende la necesidad de considerar a la Estimulación Multisensorial como una metodología generalizable en los Centros de Educación Especial a la altura de la intervención en Audición y Lenguaje, Fisioterapia, Psicomotricidad o cualquier otra y, por tanto, merecedora de recursos personales y de equipamiento específicos.

pulsa aqui

Deja un comentario